Foros romanos: el corazón de la ciudad

Descubre la importancia central del foro en toda ciudad romana, un espacio que era mucho más que una plaza. Aquí comprenderás por qué ninguna ciudad romana podía existir sin él y su papel fundamental en la vida cotidiana y política.

El foro: el epicentro romano

Si un espacio define a una ciudad romana, este no es otro que el Foro. Similar al Ágora griego, pero con características propias, la plaza pública es el corazón político, religioso, comercial y administrativo de toda ciudad romana. No hay ciudad romana sin Foro.

De mercado a complejo monumental

En principio, el Foro era un espacio destinado a fines comerciales, generalmente fuera de las ciudades, como parece ser el primitivo foro de la Roma monárquica.

No podemos hablar de un Foro como un edificio por sí solo. El foro es un complejo de edificios que se articula en torno a una plaza por la que transitan sus usuarios.

El concepto de foro como espacio comercial fue dando paso a uno nuevo marcado por tres funciones: religiosa, política y administrativa. 

Esto se produjo porque, edificios que se construyeron junto al foro, como la basílica, adquirieron forma propia para desempeñar sus funciones. Por eso, poco a poco, se fue literalmente llenando de edificios públicos.

De carácter político tenemos la curia (sede del senado), el comitium (asambleas de electores) y los rostra (tribunas de oradores).

Los edificios administrativos los conformaban las distintas basílicas como la Emilia o la Porcia, Sempronia y Opina.

El carácter religioso lo conformaban los templos de Cástor y Pólux o del de la Concordia.

El foro en el diseño urbano

Si la orografía lo permite y la ciudad es de nueva creación, el Foro tiende a situarse en el centro de la misma, donde se cruzan los dos ejes fundadores de la ciudad: el Cardo y el Decumano. 

¿Qué partes solía tener un foro?

De forma general, la plaza aparecía porticada con ingresos monumentales como escalinatas (si estaba en un plano superior) y arcos monumentales. Estas galerías porticadas daban acceso a los distintos edificios de carácter administrativo entere los que no podía faltar, al menos, la Basílica que generalmente se colocaba en uno de los frontales de la plaza.

A la derecha podéis ver la decoración del Foro de Emerita Augusta.

Otros edificios que se situaban en el Foro eran la Curia, el Tabularivm o Archivo Municipal, la Carcer (cárcel) y las Tabernae (tiendas), estas últimas muy comunes.

Igualmente pueden aparecer edificios de carácter comercial como el Macellvm (Mercado) o el Aerarivm (tesoro público).

El foro en época imperial 

Con el advenimiento del Principado a partir del año 27 a.e.c., el foro romano cambia de aspecto pues al viejo foro republicano se van a ir adosando nuevos espacios forales.

Ya César comenzó este proceso como comenté anteriormente construyendo el llamado Foro de César, planificado como un rectángulo porticado y cerrado con disposición axial colocando en uno de sus lados el templo de Venus Genetrix y en uno de los laterales la basílica. A la izquierda podéis ver una recreación del Foro de César.

Se inaugura así un nuevo concepto de foro donde más que una función comercial, que evidentemente seguía manteniendo, el verdadero propósito del espacio no es otro que engrandecer la figura de su promotor.

Aunque continua el esquema urbanístico de foro-basílica-templo, todo está enfocado a enviar un mensaje político a los ciudadanos. A partir de este momento, los emperadores que creen nuevos foros (Augusto, Nerva, Trajano, etc.) van a ir adosando foros nuevos al viejo foro republicano que poco a poco quedará relegado en sus funciones

El Foro de Augusto estaba situado en ángulo recto en relación al de Julio César. Las obras de ornamentación del Foro duraron casi 100 años. Su parte posterior estaba rodeada de una muralla de 35 m. de altura, que describía una exedra a cada lado del templo; la muralla tenía una doble función: ocultar a la vista los edificios circundantes (incluyendo un suburbio) y proteger al foro de peligrosos incendios. Alrededor de la muralla, Augusto había colocado estatuas de los generales más ilustres, cada una dotada de una ficha descriptiva, empezando por Eneas y los Reyes de Alba Longa hasta sus días. Entre todas destacaba la estatua de César, elegido entre los elegidos. La magnífica muralla de piedra gabina, refractaria al fuego, separaba el Foro del vasto y pobre barrio de la Saburra.

A la izquierda del pórtico estaba la sala del coloso que guardaba la estatua de Augusto, de 14 metros de altura. De esta estatua quedan las huellas de los pies sobre la base y los huecos en la pared. Dos amplios ábsides estaban separados del resto del foro, por una fila de columnas de mármol “cipollino” de 9,50 metros de altura, que sostenían una cornisa de mármol blanco con cariátides que se alternaban con discos redondos en relieve que representaban cabezas de divinidades.

En el centro surgía el templo de Marte Ultior  con 8 columnas corintias a cada lado y con un podio de 3,55 metros de altura. Este templo se levantó para conmemorar la victoria Filipica (42 a.C.) contra Bruto y Casio, asesinos de Julio César, a pesar de todo fue terminado e inaugurado sólo 40 años después, en el año 2 a.C. Con esta construcción, Augusto deseaba ampliar el área del Foro Romano y del Foro de César, ya bastante aglomeradas, y crear nuevas áreas para acoger a todos lo que diariamente llegaban a la capital del Imperio Romano. De este templo se conservan en pie tan sólo cuatro columnas laterales. Estaba erigido, al fondo del foro de Augusto. 

Aquí os dejo el ejemplo del uso del Foro como espacio de discusión pública. En esta antigua película "Julius Caesar" de 1953, el actor Marlon Brando hacía de Marco Antonio e interpretaba un discurso sobre Julio César, pensado para engrandecer su figura.

El Foro de Trajano

Conjunto del Foro de Trajano

Recreación de la Basílica Ulpia

Columna de Trajano 

Mercados de Trajano (Recreación)

Trajano fue el hijo de Nerva, nacido en Hispania y por tanto, el primer emperador no italiano. El Imperio Romano alcanzó su mayor extensión bajo Trajano y sus éxitos fueron dignamente conmemorados con la consagración del mayor de los foros en el año 113 d.C. De hecho, el Foro de Trajano ocupaba una extensión superior a la alcanzadas por los de Julio César, Augusto y Nerva juntos. Trajano llamó para encargarle este proyecto a un arquitecto griego procedente de Siria, Apolodoro de Damasco. 

Apolodoro combinó elementos procedentes de la tradición romana con otros derivados de la antigua arquitectura egipcia. El foro de Trajano era un completo urbanístico espectacular. Tenía una amplia plaza porticada que contenía una estatua ecuestre de bronce del emperador. Detrás estaba la Basílica Ulpia y que el visitante debía atravesar antes de llegar al templo del divino Trajano, erigido por su sucesor Adriano. La plaza y la basílica estaban flanqueadas por espacios semicirculares o exedras, que, como las del foro de Augusto, se elevaban detrás de las columnatas a cada lado de la plaza. 

La Basílica Ulpia

Llamada así por el nombre de la familia de Trajano, fue la más grande de las Basílicas romanas. Se hallaba cerca de las dos basílicas anteriores, en el gran complejo de los foros republicano e imperial.

La Basílica Ulpia comprendía una zona rectangular de dimensiones iguales a las de la Basílica actual de San Pablo extramuros. Dividida por cinco naves, con un ingreso monumental hacia el foro. Las paredes estaban decoradas con mármoles preciosos, el techo de tejas de bronce dorado. Estatuas y adornos contribuían a crear uno de los edificios más impresionantes del mundo antiguo.

Columna de Trajano

Al salir de la Basílica Ulpia, el visitante se encontraba en un pequeño patio entre las bibliotecas de griego y latín de Trajano. A través de las columnas podía contempla la el extraordinario monumento situado en el centro del patio: una columna de mármol que, conjuntamente con su podio, se elevaba a treinta y nueve metros de altura, coronada por una estatua de Trajano de bronce dorado (destruida en la Edad Media; en el siglo XVI fue sustituida por la actual estatua de San Pedro.) El podio estaba decorado con armas capturadas, talladas en bajorrelieve; después de la muerte del emperador, en el año 117 d.C., se colocó una urna dorada que contenía sus cenizas en el podio. La base de la columna tenía la forma de una gigantesca corona de laurel.

La columna de Trajano fue erigida en el año 113 d.C. para celebrar la victoria de Trajano en Dacia, actual Rumanía. En la faja continua, en espiral, aparecen descritas 2500 figuras. En ella se narran los momentos más importantes y dramáticos de la derrotas de los bárbaros que, incluso sometidos al poder militar romano, conservan siempre su dignidad. La obra quizás de Apolodoro de Damasco, es uno de los monumentos más significativos de la escultura romana de todos los tiempos. 

No se han encontrado precedentes para esta extraordinaria idea, pero llama la atención toda una serie de hechos:

- La situación de la columna entre dos bibliotecas.

-Los libros antiguos no tenían páginas, eran rollos de papel o pergamino enrollados en torno de dos ejes. El lector leía una columna de texto cada vez (a veces acompañada de una ilustración) y, una vez leída, la enrollaba para pasar a leer la siguiente.

-Justo debajo del ábaco dórico de la Columna Trajana hay un esbozo de acanaladura, justo allí donde termina el relieve, como si se tratara de un rollo.

Su originalidad reside en el despliegue continuo de la narración a lo lardo de ciento cincuenta secuencias, que tiene la fuerza de las escenas cinematográficas, en las que se cuenta la historia de la campaña a través de campos, sacrificios, arengas, embajadas, sitios, cruzamientos de ríos, embajadas, torturas, suicidios y matanzas en masa. En sus relatos nunca se menosprecia al enemigo: los romanos tiene que luchar duramente para conseguir la victoria. Nunca antes se había hecho nada semejante.  

Los mercados de Trajano

Se trata de una elegante estructura utilitaria que comunica con el complejo de Trajano y que todavía se mantiene en pie en la ladera de la colina del Quirinal. Es un mercado de dos pisos cuya nave central cubierta con bóvedas de aristas está flanqueada por tiendas cubiertas con bóvedas esquifadas, construidas con mortero recubierto con ladrillos; los marcos de las puertas, que eran de travertino y servían tanto de entrada como de escaparate, estaban coronado por una ventana que servía tanto de ventilación como de entresuelo donde residía el tendero o su ayudante.

En los mercados de Trajano se distribuían gratis víveres y dinero a los pobres de Roma. La construcción constituye el complejo urbanístico mejor conservado de toda la antigüedad romana.  

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